25 de diciembre de 2013

UN COCODRILO CAMBIÓ MI VIDA

UN COCODRILO CAMBIÓ MI VIDA 

José Vicente Ortuño 


Cuando yo era niño no venía Papá Noel a traer regalos el día de Navidad, lo hacían los Reyes Magos de Oriente el 6 de enero. Así los niños pasábamos las vacaciones de Navidad esperando ansiosos para disfrutar de los regalos durante un día y regresar al colegio al siguiente. Pero para mí eso no era lo peor. Lo que odiaba de verdad era que, tras la larga espera, los Reyes Magos jamás me traían lo que les pedía en mis cartas: 
  
Queridos Reyes Magos, como este año me he portado bien, querría que me trajeseis un rifle Winchester como el que usan en la serie Bonanza. 

Y los muy cabrones me traían una triste escopeta de plástico que disparaba un tapón de corcho atado a un hilo. Al año siguiente repetía mi petición. Y me traían un camión de lata. Así año tras año. Hasta que un día se pasaron de la raya. 

Aquel año mi hermano mayor, que ni siquiera les escribía una carta, le trajeron una carabina de aire comprimido. No era un Winchester pero era un rifle “de verdad”. Al verlo busqué por todas partes uno igual para mí. Pero no lo encontré. 

—¡Mamá, ¿qué me han traído los Reyes? —pregunté excitado, pensando que quizás lo habían escondido para sorprenderme. 

Pero mi madre me señaló algo que no había visto, o no había querido ver. Allí, triste y solitario, se encontraba el juguete más feo que he visto en mi vida. ¡Un cocodrilo de cuerda! Sí, un puto cocodrilo. Mitad de lata, mitad de plástico, con una horrible cola plana de goma verde. Al darle cuerda renqueaba patético abriendo y cerrando la boca. 

Imágenes de un cocodrilo como el mío encontradas en http://www.todocoleccion.net

Imágenes de un cocodrilo como el mío encontradas en http://www.todocoleccion.net

Imágenes de un cocodrilo como el mío encontradas en http://www.todocoleccion.net

Imágenes de un cocodrilo como el mío encontradas en http://www.todocoleccion.net

Mi infantil inocencia no comprendía cómo había sido merecedor de semejante “regalo”. ¿Es que en vuestros almacenes no había otra cosa más cutre? ¿Es que no me había portado bien? ¡Si el maestro no me había pegado ni una sola vez en todo el curso! ¿Acaso había yo asesinado a alguien para merecer ese castigo? ¿Quizás con su magia habían visto que en el futuro yo iba a ser un dictador sangriento que comería niños? La cabeza me daba vueltas mientras miraba aquel espantoso juguete. 

Entonces un engranaje giró en mi mente, una pieza encajó con otra y comencé a escuchar una canción que jamás había oído, al tiempo que veía pasar ante mis ojos visiones de guillotinas cortando cabezas coronadas. Sí, ese fue el momento, allá por los tempranos años sesenta del siglo XX, cuando dejé de creer en los monarcas, magos o no, y me hice republicano. 

Imágenes de un cocodrilo como el mío encontradas en http://www.todocoleccion.net


No hay comentarios: