20 de julio de 2013

MI AGUJERO NEGRO

MI AGUJERO NEGRO
José Vicente Ortuño

Tengo un agujero negro en mi cuarto de baño. Al principio pensé que no era de mucha utilidad. Era demasiado pequeño para entrar en él y viajar al otro lado del universo. Luego descubrí que podía introducir pequeñas cosas: los pelos del peine, un tubo de dentífrico vacío, una cuchilla de afeitar… Sí, es una guarrada, pero me ahorraba bajar las bolsas de basura al contenedor. Además, me emocionaba pensar que todo eso iba a parar al otro lado del Universo.
Pero hoy el agujero me ha devuelto las cosas que introduje y ha añadido envoltorios de caramelos, sobras de comida y peladuras de naranja. Estoy decepcionado, mi agujero negro no conduce al otro lado del Universo, sino a casa de mi vecino.

2 comentarios:

Damián Neri dijo...

Jaja. Y es un agujero muy curioso, porque no es del todo negro. De hecho es agujero blanco y negro a la vez, como un agujero de gusano pero que deja salir y entrar y... en fin, al menos tienes uno de esos. Lástima que lo compartas con el vecino.

AntonioJ.Cebrián dijo...

Muy bueno el cuento.
El invento sería utilísimo para ponerlo en el fondo del inodoro, ji, ji...