2 de octubre de 2011

Zombimaquia (Antología Z 4) Presentación (2)

Presentación: Zombimaquia (Antología Z 4)
Bibliocafé (Valencia), 1 de octubre de 2011

El sábado 1 de octubre a las 19:30 en Bibliocafé, se presentó en Valencia el libro Zombimaquia: Antología Z volumen 4, de la editorial Dolmen. Asistieron el compilador Rubén Serrano y los autores Lydia Alfaro, Ignacio Javier Borraz y José Vicente Ortuño.
 
Tras la presentación de los presentes a cargo del José Luis, el propietario del Bibliocafé, Rubén Serrano seleccionador de la antología, disertó sobre el fenómeno zombi ilustrando sus palabras con una proyección audiovisual. 


Después Rubén pasó el testigo a los autores, que explicamos cómo y por qué escribimos los relatos incluidos en la antología Zombimaquia: 

Rubén Serrano

Rubén Serrano, en Movimiento de cámara, cuenta la historia de una serie de personajes que viven y mueren en medio de un holocausto zombi, mientras se pasan una cámara de televisión, que va retransmitiendo los sucesos.

Lydia Alfaro
Lydia Alfaro, en La venganza de Erika, nos cuenta la historia de unos supervivientes, que luchan contra los zombis. Entre ellos Erika, una muchacha que, infectada por la mordedura de un zombi, vive impotente sus últimos momentos, mientras sus compañeros debaten si es conveniente sacrificarla o no.

Ignacio Javier Borraz
Ignacio Javier Borraz, nos relata en ZomBCN, la aventura que un grupo de supervivientes, escondidos en el Ayuntamiento de Barcelona, viven para reparar el suministro de agua. Por supuesto, la acción transcurre en una Barcelona infestada de zombis.

José Vicente Ortuño
Y aquí es cuando yo, José Vicente Ortuño, cuento qué ha significado para mi participar en Zombimaquia y cómo y por qué escribí El crucero del terror.
   Participar en Zombimaquia fue una doble alegría, porque ese mismo día me comunicaron que me publicaban también en la Antología Z 3 de Dolmen. 
   Previamente me habían publicado relatos en Argentina en las antologías 1º Anuario Axxón, Desde el Taller, Grageas, Grageas 2 y Los universos vislumbrados 2; en Bulgaria la antología Replicación, con los finalistas del certamen Khan de Oro; en España la antología Cefeidas, dedicada a la space opera; y en cinco antologías digitales del e-zine Infiní en Francia. Sin embargo, participar en la Línea Z de Dolmen significa estar entre los autores más leídos del género y un gran paso adelante en mi modesta carrera de escritor.
   Tras haber terminado Sherlock Holmes y los Zombis, que luego aparecería en la Antología Z 3 de Dolmen, no quería volver a tomar prestado un escenario ajeno, así que hice una lista de lugares donde poder situar la acción. Quería un sitio original y alejado de los escenarios habituales. Un lugar diferente, donde matar a los zombis fuese difícil.
   En muchas historias de zombis los vivos tienen acceso a una gran cantidad de armas y munición prácticamente infinita. Imagino que los consumidores de literatura de zombis más jóvenes no han hecho el servicio militar y, por lo tanto, no saben lo que pesa y abulta la munición, y lo rápido que se gasta cuando disparas. Por no hablar de los difícil que es dar en el blanco. La logística necesaria para hacer frente con armas de fuego a una jauría de zombis, haría inviable la defensa por parte de ciudadanos normales y corrientes. La realidad sería muy diferente. Utilizaríamos lo que tuviésemos a mano: hachas, cuchillos de cocina, palos, martillos, la réplica de la Tizona del Cid que compramos en Toledo, o la katana que un primo nos trajo del Japón. La improvisación es algo que los españoles sabemos hacer muy bien, así que mis personajes construyen armas con lo que tienen a mano.
   El escenario: el barco de crucero es como la nave espacial de Alien, un lugar del que no se puede escapar y donde tus gritos sólo pueden escucharlos los tiburones. Cuando me documenté sobre ellos me quedé sorprendido de lo grandes que son y la cantidad de gente que viaja a bordo. Son como pequeñas ciudades flotantes. Así fue como diseñé mi propio crucero, para que cumpliese los requerimientos de la historia y, como buen aficionado a la ciencia ficción, bauticé las cubiertas con nombres de planetas.
   Puede que os preguntéis, ¿por qué el protagonista es un escritor de novelas de zombis? Está claro, no hay nadie más apropiado para hacer frente a la plaga de muertos vivientes. Además, quise plasmar que dentro de cada escritor hay un aventurero, que vive sus aventuras en la imaginación y luego las cuenta con todo detalle. En este caso yo vestí la piel del protagonista, sentí miedo de los zombis, asco ante su putrefacción, euforia al acabar  con ellos… y pena por la pérdida de los compañeros de viaje, especialmente cuando tenía que eliminarlos antes de verlos convertidos en muertos vivientes hambrientos. ¿Divertido no? Por eso escribo, porque me lo paso en grande.

Tras la disertación los autores firmamos cientos de ejemplares del libro.
¿O quizás fueran miles de ejemplares?


2 comentarios:

juanmanuel dijo...

Yo estuve alli. Muy buena presentacion. Aunque la mas guapa era Lydia con diferencia.

Jose Vicente dijo...

Juanma, en eso estoy de acuerdo contigo, en la mesa la más guapa era Lydia, pero el más guapo era yo. Jajajajajajajaja