18 de diciembre de 2015

TERROR A LA PÁGINA EN ROJO

TERROR A LA PÁGINA EN ROJO
José Vicente Ortuño

Sintió vértigo ante el abismo cegador de la página en rojo, pero no porque fuese incapaz de llenarla con una buena historia. Al contrario, acababa de terminar su obra maestra, la mejor novela que había escrito en su vida, la que lo lanzaría definitivamente a la fama. No era terror a la página en blanco lo que sentía, sino agonía, porque alguien le había seccionado la yugular y la sangre le salía a borbotones, salpicándolo todo, empapando y emborronando los folios que contenían el culmen de su obra literaria.
Mientras moría pensó: “Es una lástima no poder disfrutar de la gloria de mi obra póstuma.”

1 comentario:

Damián Neri dijo...

Él no, pero tal vez otra persona sí pudiera disfrutar de su obra, al menos que la haya escrito con tinta roja del mismo tono que su sangre. Jaja.