25 de septiembre de 2010

VISITANTES DE DORMITORIO 13

VISITANTES DE DORMITORIO 13
José Vicente Ortuño

Abrió los ojos. En su dormitorio no había nadie. Estaba solo.
—¡Oye autor! —gritó a la oscuridad.
—¿Y ahora qué quieres? —dijo una voz profunda.
—¿Esta noche no viene nadie?
—¿Para que luego me venga amenazando el sindicalista, eh?
—¡Pero has firmado un contrato!
—Que dice que saldrás en mis historias y tendrás un nombre.
—¿Y cómo me llamo?
—Nepomuceno.
—¡Es el nombre más feo que he oído nunca!
—¡Ah, se siente! —dijo el autor con retintín—. El contrato no estipula ese punto, por lo tanto te puedo llamar como quiera.
—¡No es justo!
—Sí, la vida es muy triste —la voz soltó una carcajada.
—Bueno, vale —dijo Nepomuceno resignado—. ¿Qué hago en esta historia?
—He sido muy duro contigo, así que hasta “Visitantes de dormitorio 500” dormirás a pierna suelta.
—¡Noooooo…! —gritó el personaje, pero poco después roncaba plácidamente.

2 comentarios:

Jorge (Protón) Maqueda dijo...

He entendido jose que tendré que leer 500 visitantes de dormitorio. Me pagarán,ao vendran los piquetes a obligarme con mecopuceno ese a la cabeza.

Jose Vicente dijo...

Tranquilo Jorge, que la serie termina en el 13. En la siguiente actualización cambio de tema, aunque habrá series de microrrelatos, no serán tan largas.