25 de agosto de 2010

VISITANTES DE DORMITORIO 7

VISITANTES DE DORMITORIO 7
José Vicente Ortuño

Abrió los ojos. Un enano con una txapela tan grande como la tapa de una alcantarilla, lo observaba sentado a los pies de la cama.
—¿Y tú quién eres? —preguntó incorporándose.
—¿No se me nota, pues? —dijo el enano con acento de Bilbao.
—Déjame adivinar… ¡el fantoche que me va a incordiar esta noche!
—¡Adivinaste, pues! Me llamo Patxi.
—Nunca he oído hablar de ti, ¿eres un fantasma, un íncubo, un E.T…? —suspiró—. ¡No iras a hacerme un número folclórico!
—No… Es que… —dudó el enano—, soy nuevo visitando dormitorios y no traigo nada preparado.
—Entonces te largas y me dejas dormir, ¿vale?
—No puedo, me despedirían, pero tengo una idea…
Despertó con una horrible resaca. El enano no podía levantar piedras o cortar troncos, y como dantzari era un verdadero desastre, pero se conocía todas las tascas de Bilbao.

No hay comentarios: