27/04/06

LAMPARA DE NOCHE


LÁMPARA DE NOCHE


Es normal que un tipo aventurero como yo prefiera las novelas de acción desenfrenada y violencia sin límites, pero de vez en cuando cae en mis manos un libro tranquilo y entonces lo leo con igual gusto con que lo haría con cualquier aventura trepidante. Eso es lo que me pasó con Lámpara de noche, de Jack Vance.
La acción —lenta, muy lenta— tiene lugar en varios mundos del llamado Domino Geano, en un futuro muy, muy lejano. En cada uno de los planetas el autor —como suele ser habitual en él—, nos describe las curiosas y divertidas costumbres de sus habitantes. Haciendo una crítica de lo vacía que puede ser una existencia dedicada a aparentar ser lo que no se es, conoceremos sociedades donde el honor de pertenecer a unas determinadas las castas sociales llega a límites tan absurdos, que considera de vital importancia escalar la pirámide de clubes y asociaciones de nombres tan pintorescos como ridículos. En otro de los planetas llevan una existencia vacía viviendo en ruinosos castillos y mansiones, asistidos por esclavos desarrollados genéticamente. Especialmente divertida es la descripción de una sociedad de gitanos que pierden su “maná” si se lavan, por lo que no lo hacen ni cuando llueve.
Pero vayamos al grano. El protagonista de la historia es Jaro, un muchacho rescatado de una muerte segura por dos antropólogos. Tras adoptarlo y llevarlo a su propio planeta, le ocultan el lugar donde lo encontraron. A partir de ahí asistimos a la aburrida vida del joven que, carente de estatus social, es el blanco de todas las burlas de sus compañeros de clase. Así, muy lentamente, acompañamos a Jaro a través del colegio, el liceo, el instituto, las relaciones con las chicas, su primer trabajo, etc. Al final se pone algo más interesante, aunque no demasiado.
Es una historia lenta y bastante sosa, aunque de todas formas vale la pena leerlo y disfrutar de las extrañas culturas, costumbres y filosofías que el autor se molestó en crear. Sinceramente, he leído cosas de Jack Vance que me han gustado más.

Próximo comentario: Mona Lisa acelerada, de William Gibson.