8 de abril de 2006

La verdad sobre los Hamsters

¡Atención, a todos los humanos, esta es la verdad!

Los hámsters son extraterrestres que han venido a estudiar a la raza humana procedentes de otra dimensión, pero como son unos cachondos mentales se hacen pasar por mascotas. Su verdadero aspecto es el de centollos de tres metros de diámetro, pero gracias a un aparato llamado Constrictor de Materia, han conseguido reducir su tamaño y parecer adorables animalitos peludos de ojillos tiernos y comportamiento libidinoso. Su costumbre de acaparar comida de forma desaforada para luego esconderla los delata como lo que son, unos avaros de tomo y lomo. Su plan maestro consiste en esperar a que los humanos se maten unos a otros y así ellos se quedarán con el planeta. Para conseguirlo más rápidamente pretenden reproducirse de forma brutal, gracias a su libido superdesarrollada, e invadir todos los hogares del mundo. El mayor problema lo tienen en China y otros países asiáticos, en los cuales se comen todo bicho viviente, aunque científicos hámsters están desarrollando una solución, pero todavía no la han conseguido.
Por otra parte tienen que tener cuidado con otra raza, procedente del centro galáctico, que tiene los mismos planes. Su aspecto original es de babosas de cinco metros de color fucsia, pero pululan entre los terrestres disfrazados de abogados y políticos. Se les reconoce por su hablar engolado y su tendencia a lucir corbatas de colores chillones. El plan maestro de éstos es arruinar a los terrestres a base de pleitos e impuestos pero, a pesar de todo, los humanos, ignorantes de las terribles amenazas que se ciernen sobre ellos, viven despreocupados, es decir, preocupados por como pagar la hipoteca a 50 años y de qué manera se podrán comprar el Home Cinema para ver los próximos mundiales de fútbol.
Pero todos ellos ignoran que la peor amenaza procede de los Escritores Desconsagrados, procedentes de una dimensión paralela, que como una plaga de dimensiones bíblicas, invadimos las publicaciones con relatos que contienen mensajes codificados que inducen a las neuronas al suicidio. Nuestro plan, como no, es apoderarnos de la Tierra, pero tanto los humanos, como los hámsters y los abogados y políticos, perderán la masa encefálica convirtiéndose en zombis sin cerebro que trabajarán para nosotros.

JA, JA, JA. (Risa sardónica con reverberación siniestra).
(El de las fotos es Spoky, es macho y un deportista consumado, se entrena todas las noches en su rueda durante más de seis horas).

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Qué tal si les sueltas a Spoky a tus vecinas, a las del cuento. Ja, Ja, Ja. Me meo sólo con pensarlo. Guerra de extraterrestres. Inma

alex F dijo...

O Terror
se apodera de mí alma esta noche
y el gato entrará a compartir
el refugio desde donde cada
crepùsculo saldrà a cazar hamsters
seremos el último bastiòn hasta la llegada de las ratas blancas a pòr su respuesta...

Alex F